La Coctelera

Categoría: EL CUIDADOR PRINCIPAL

PROBLEMAS DEL CUIDADOR PRINCIPAL

Cuando en una familia uno de sus miembros enferma de Alzheimer (o de otra demencia) toda la familia "enferma" en mayor o menor medida. La vida de todos se verá afectada, sentirán inquietud, miedo, rechazo...
Durante la 1ª etapa de la enfermedad de Alzheimer surge el cuidador principal que contrae una gran carga física y psíquica. A la vez que se responsabiliza de la vida del enfermo va perdiendo su independencia, se desatiende a sí mismo abandonando su tiempo de ocio y sus aficiones e, incluso, sus amistades. Su proyecto vital se paraliza.
Todos estos aspectos pueden causar importantes trastornos psicológicos en el cuidador principal que, en ocasiones, se detectan cuando aparecen los síntomas siguientes:
- Agresividad hacia los demás porque siguen su vida y son felices a pesar del problema que hay en casa.
- Tensión y Negatividad hacia los cidadores ocasionales porque todo lo hacen mal o no son fiables.
- Aislamiento progresivo y tendencia a encerrarse en uno mismo.
- Crisis de ansiedad.

Ante esta situación las personas cercanas no deben quedarse impasibles.(Abajo veremos posibles soluciones)

CONSEJOS PARA EL CUIDADOR PRINCIPAL: "escapa de tus sentimientos negativos"

Es muy importante que, el cuidador principal, desde el primer momento no permita que la situación le absorba hasta el extremo de perder sus hábitos, aficiones y vida privada.
Para poder cuidar bien a su enfermo ustéd deberá cuidarse tanto físicamente como emocional. De esta manera el tiempo dedicado al enfermo será más efectivo y de calidad.

  • Siempre que pueda solicite ayuda aunque su capacidad sea suficiente para hacerlo solo. Comparta sus preocupaciones y no se avergüence de solicitar ayuda cuando la necesite. Puede contar con su familiares cercanos, amigos o, si fuera necesario, con la ayuda de servicios a domicilio.
  • Descanse. Si usted enferma las cosas se pondrán peor.
  • Emplee sus ratos de descanso en actividades que le distraigan y relajen. Dedique un poco de tiempo en aquellas aficiones que siempre le han divertido.
  • Acepte la situación de su enfermo y busque una informacion adecuada para que sus esfuerzos no sean baldíos.
  • Conserve su propia salud: vaya al médico. Es frecuente la necesidad de medicación en caso de dolores musculares, dolores de espalda o en caso de de angustia, para evitar insomnio o la depresión.
  • No permita que le invadan sentimientos de culpa. La enfermedad sigue su curso por mucho que usted haga.
  • Si pierde la paciencia en algún momento no se sienta mal.
  • Incluya en el programa de cuidados al enfermo su tiempo libre.
  • Las disputas familiares son comunes. Esto no beneficia a nadie y perjudica, cuando menos, al enfermo, que no es consciente ni culpable de la situación que ha provocado. Procure no llegar a este límite planificando, dialogando y compartiendo responsabilidades según las posibilidades de cada uno.
  • La risa, el amor y la alegría son fundamentales para su bienestar y para su enfermo. Si tiene la suerte de "sentirse bien" no se avergüence, ni tmapoco por reirse de las "ocurrencias" que tiene el enfermo. Una persona serena irradia armonía y se además se rie se relajará el ambiente.