Ofrecer cuidados al paciente con EA puede resultar por momentos, una tarea difícil. Sin embargo, hay distintas formas de manejar la situación. Les ofrecemos algunas sugerencias

:

Establezca rutinas diarias. Una rutina puede disminuir la toma constante de decisiones y traer orden y estructura a la vida cotidiana

Las rutinas otorgan seguridad al paciente con EA. A pesar de que una rutina pueda ser útil, es importante mantener las cosas lo más normales posible. En la medida en que la situación lo permita, trate a la persona de la misma manera que lo hacía antes de la enfermedad.

Mantenga la independencia de la persona

Es necesario que el paciente mantenga su independencia el mayor tiempo
posible. Ayuda a que mantengan su autoestima. Siempre se deberá evaluar cada caso, ya que sólo podrá hacerse cuando no represente un riesgo para él o para otros.

Ayude a mantener la dignidad de la
persona

Recuerde que el paciente a quien cuida es todavía una persona con sentimientos. Lo que usted y otros digan puede molestarlo. Evite discutir la
condición de la persona delante de ella.

Algunas actividades planeadas pueden ayudarlo a elevar el sentido de la dignidad y autoestima, dándole un propósito y significado a la vida. Una persona que fue ama de casa, comerciante, jardinero, etc., puede sentirse mejor si practica las habilidades relacionadas con estas tareas.

Evite discusiones

Cualquier tipo de conflicto causará un estrés innecesario en usted y en el
paciente. Evite llamarle la atención por algún error o fracaso, mantenga
siempre la calma. El enojo empeora la situación. Recuerde siempre que es la enfermedad y no culpa del enfermo.

Simplifique las tareas

Simplifique las cosas y tareas del enfermo. No le ofrezca demasiados
elementos para elegir.

Conserve el sentido del humor

Ríase con la persona con EA y no de ella. El humor alivia el estrés .

Las medidas de seguridad

Las pérdidas de la coordinación física y de la memoria aumentan las
posibilidades de lesionarse, por eso es necesario mantener la casa lo más segura posible. El baño y la cocina son los lugares más peligrosos para el enfermo.

Póngale una identificación al paciente y avise a los vecinos, en caso de que se extravíe.

Estimular la salud física

En muchos casos esto ayudará a mantener las habilidades físicas y mentales de la persona por un tiempo. El ejercicio adecuado dependerá de las condiciones de cada paciente.

Mantenga la comunicación.

A medida que la enfermedad progresa, la comunicación entre usted y el
paciente puede resultar difícil. Sugerimos consultar el tema de la comunicación verbal y no verbal. Recuerde siempre que lo afectivo nunca se pierde.

Use ayuda – memoria

En especial en las primeras etapas, pueden ayudar a recordar y evitar la
confusión.

Por ejemplo:

Deje a mano fotos grandes y claras de los familiares, con sus
nombres.

Coloque etiquetas en las puertas y cajones indicando el lugar o los objetos que contienen.

Utilice una pequeña pizarra donde anotar algunos datos útiles o pequeños mensajes.

Es sumamente útil colocar un reloj grande y un calendario (si es posible tipo
taco). Sacar la hoja correspondiente o marcar el día, lo mantendrá orientado en el tiempo.